minientrada La maldita y sibilina hipertensión y su relación con el ejercicio.

¿Quién no ha oído hablar de la hipertensión arterial? Podría decirse que es el “peor” de los asesinos en España y en el primer mundo y es que es la primera causa de muerte en nuestra sociedad. Hablemos un poco de ella y de cómo responde con el ejercicio.

¿Qué es?

Las paredes vasculares: venas, arterias y capilares, están formadas por músculos, colágeno con propiedades elásticas y contráctiles. Cuando la sangre es bombeada por el corazón, las arterias ofrecen una resistencia a su paso. Cuanto mayor es la fuerza necesaria para superar esta resistencia, mayor es la presión arterial. Dicho esto, la presión arterial puede ser desglosada en tres partes diferentes:

-Presión sistólica  – TAS: también conocida como máxima, es la presión que se da en las arterias en la sístole, contracción, del corazón.

-Presión diastólica – TAD: es la presión de las arterias durante la diástole, con el corazón en reposo.

-Presión diferencial – pulse pressure: concepto bastante ignorado y desconocido. Es la diferencia entre la presión arterial sistólica y la diastólica. Un valor alto es un factor de riesgo de enfermedad cardiaca cuando

Por ejemplo, si un sujeto tiene 140/70 sus valores serán de 140 TAS, 70 TAD y 70 de PP.

En definitiva, la tensión arterial es: Tensión Arterial = Gasto cardiaco x resistencia periférica total

O lo que es lo mismo: TA = (Fc x Vs) x rpt

HTA ADAMSDicho esto, el riesgo de padecer HTA afecta al corazón fatigándolo, disminuyendo su riego, engrosando las paredes de las arterias y finalmente causando insuficiencia cardiaca, angina de pecho, aterosclerosis,… el corazón tenderá a sobrecargarse agrandando su ventrículo izquierdo por el sobreesfuerzo. Esta cardiomegalia nada tiene que ver con la producida por los deportes de resistencia. En consecuencia, ni puede llenarse completamente ni trabajar eficazmente y ello conlleva su deterior progresivo.

Puesto que carece de síntomas visibles, conviene chequeársela periódicamente. Algunas señales que nos pueden advertir de sufrirla son las cefaleas, el sangrado nasal o la apnea del sueño.

Tipos.

1.Hipertensión primaria: no tiene un origen específico atribuible. Es el 90-95% de los casos.

2.Hipertensión secundaria: atribuible a causas específicas, desórdenes orgánicos y hormonales como hipersecreción de aldosterona, adrenalina u obstrucción del flujo sanguíneo renal.

tabla hta

Factores de riesgo.

-Genética: tener antecedentes de hipertensión aumenta las posibilidades de padecerla.

-Edad: a más edad más posibilidades.

-Raza: la raza negra tiene más probabilidades de sufrirla.

-Sexo: las mujeres tienen menos probabilidades hasta la menopausia. Cuidado con las píldoras anticonceptivas ya que aumentan el riesgo de enfermedad cardiaca.

-Sobrepeso: es el factor adquirido más decisivo.

-Excesivo consumo de alcohol.

-Tabaquismo.

-Estrés: luchar contra esto hoy día sí que es todo un reto.

-¿La sal? Parece ser que hay estudios que no están tan de acuerdo con el riesgo de este conocido “veneno”. Siempre se ha supuesto que el consumo de sal retiene líquidos que hacen aumentar la tensión arterial pero los últimos estudios desmienten su antiguo protagonismo.

Presión arterial y actividad física.

Hay un concepto muy importante a la hora de valorar la presión y el ejercicio. Es el “doble producto” que es directamente proporcional al flujo de sangre y al consumo de oxígeno por el miocardio: DP = Fc x TAS 

Este valor es útil para valorar qué ejercicio es más recomendable en una persona hipertensa o qué actividades estresan más el sistema cardiovascular.

La presión arterial con el ejercicio varía con el fin de proporcionar un mejor riego sanguíneo. Las principales respuestas al ejercicio son:

-Con actividades dinámicas de resistencia, la TAS tiende a incrementarse proporcionalmente al esfuerzo. La TAD no varía o no debería hacerlo por encima de 15 mmHg. Mayores valores son señal de patología.

-Con actividades isométricas, más típicas del trabajo de fuerza, la TAS y la TAD se disparan mucho más respecto de otro tipo de actividades físicas llegando a valores por encima de 400/320 mmHg debido a la presión intratorácica de la “maniobra de Valsalva”. Son actividades de muy alto “doble producto”.

-La TAS y la TAD siempre son mayores en el hemicuerpo superior que en el inferior.

Las principales adaptaciones al ejercicio son:

-En sujetos sanos tiende a bajar del orden de 10mmHg en la TAS y de 8mmHg en la TAD.

-No se han hallado problemas de hipertensión en halterófilos sanos. No es un problema común. De hecho, se han hallado mayores bajadas con entrenamiento de levantamiento de pesas en la TAS que con el ejercicio de resistencia.

-La presión arterial diferencial tiende a ser mayor en personas entrenadas en resistencia disminuyendo la resistencia periférica general.

¿Y qué pasa con los hipertensos?

Los sujetos hipertensos de grado leve a moderado podrán realizar cualquier tipo de actividad física y competitiva pero deberán controlarse regularmente la TA.

Los sujetos con hipertensión severa deberán evitar deportes de alta intensidad estática, al menos hasta que controlen la TA mediante medicación y si no hay daños orgánicos. Si hay otros problemas cardiovasculares, como la hipertrofia cardiaca, la limitación dependerá de éstas últimas.

En los casos severos de TA interesan actividades que conlleven un bajo “doble producto”, principalmente aeróbicas. El trabajo de fuerza mejor hacerlo con intensidades bajas, de hasta un 60-70% aproximadamente.

Trabajar con el tren inferior conllevará menores aumentos de TA que hacer los ejercicios sólo de tren superior.

También se debe tener en cuenta el tipo de medicación ya que el uso de betabloqueantes disminuirá la Fc basal y en ejercicio por lo que dificultaría llegar a ciertos niveles de intensidad.

Fuentes:

Cardiología y deporte. José María Irigoien.

– Fisiología del esfuerzo y del deporte. Wilmore y Costill.

– Actividad física en la prevención y tratamiento de la enfermedad cardiometabólica. La dosis del ejercicio saludable. Pancorbo Sandoval y Pancorbo Arencibia.

– Effect of weight training on blood pressure and hemodynamics in hypertensive adolescents. Hagberg JM.

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