minientrada El bicarbonato sódico, ergogenia “low cost”

Si hay algo que es común en todo producto ergogénico es que los envases vienen ilustrados con unas imágenes altamente motivadoras y sugerentes y por otro lado que son realmente caros. Bueno, pues en el artículo de hoy os voy a presentar a un viejo conocido de la gente que sufre de ardores y cuya polivalencia es tal que vale para eliminar malos olores de la ropa o para hacerse una pasta de dientes. Estoy hablando del bicarbonato sódico bicarbonato(NaHCO3 para los que guardan una relación especial con él), un producto que por poco más de un euro lo encuentras en cualquier supermercado (en un cutre paquete de plástico, eso sí).
Evidentemente nos vamos a centrar en su efecto ergogénico. En cómo lo podemos usar para aumentar nuestro rendimiento. El bicarbonato es ante todo un antiácido y es esa propiedad la que resulta útil con el fin de tamponar mejor la sangre ante la acidez del ejercicio intenso. Junto al bicarbonato nos podemos encontrar al citrato sódico llevando a cabo el mismo efecto.
Cuando se realizan actividades de corta duración, 30´´a 7´, y a una intensidad submáxima la principal fuente de energía es la anaeróbica láctica, ganando protagonismo la vía aeróbica a medida que aumenta la duración y disminuye la intensidad. Clásicamente se ha considerado al ácido láctico y a su producto de deshecho, el lactato, como los principales responsables de la acidosis generada por la alta intensidad y el subsecuente problema de contractilidad muscular que degenera en la incapacidad de continuar a ese ritmo establecido.
Los mecanismos por los cuales el lactato provoca el fracaso del ejercicio a un alto ritmo de ejecución son (Willmore y Costill 1999):
 las concentraciones intensas producen: ↓K (6-20%), ↓PK (70-100%), ↑lactato (10%), ↑Na (2%) y ↑Cl (muy ligero) lo que tiene grandes efectos en la función contráctil del músculo.
 La acidez reduce la capacidad de combinación de Ca de las fibras afectando a la contracción. Los H+ desplazan el calcio dentro de las fibras y afectan a los puentes cruzados.
 Se reduce la concentración de K+ intracelular lo que conlleva una despolarización del sarcolema y los túbulos T dificultando igualmente la contracción muscular.
 La troponina es inhibida con el descenso de pH, ello dificulta el deslizamiento de tropomiosina y del complejo actina-miosina responsables directas de la contracción muscular.
 El incremento de la acidez afecta al funcionamiento de la PFK (fosfofructokinasa → enzima catalizadora de la glucólisis) con el pH inferior a 6,9 disminuyendo la descomposición de glucógeno y la formación de ATP.
Actualmente hay otras versiones sobre los efectos del ácido láctico en el cual no sale tan mal parado y resulta ser una sustancia esencial para la renovación de la energía. Lo cierto es que el lactato no es ningún veneno y prueba de ello es que los mayores picos de lactato se encuentran en atletas de élite.
Dadas las anteriores premisas nos encontramos ante una situación de gran lógica: Incrementando el pH general del organismo previamente a la realización de esfuerzos anaeróbico lácticos deberíamos poder mejorar el rendimiento en dichas pruebas debido a la mejora del efecto buffer. Una alcalinización previa al ejercicio.
¿Es eso verdad? Teóricamente la toma de sustancias alcalinas tales como el bicarbonato sódico o el citrato sódico alcalinizan el plasma pudiendo retrasar la fatiga. El principal problema viene dado en que esa recarga alcalina afecta al líquido extracelular debido a la altísima impermeabilidad de la membrana celular muscular a los iones de bicarbonato. No obstante al afectar al líquido extracelular, provoca un gradiente de pH que aumenta una emisión de lactato y H+ hacia el exterior normalizando el pH general y permitiendo mejorar el rendimiento. Este concepto se demostró en 1990 por Roth y Brooks. Encontraron un transportador de lactato en las membranas celulares que funciona en respuesta al gradiente del pH.
Una vez justificado su uso ¿cuáles son los efectos positivos que nos podemos encontrar tras su ingesta? (Mondenard 1991)
1. aumento de las reservas alcalinas ante un ejercicio intenso.
2. soportar una mayor deuda de O2.
3. asimilar duras sesiones de trabajo fraccionado.
4. luchar contra la fatiga muscular producto de una elevación de lactato sanguíneo.
5. atenuar los dolores del esfuerzo.
6. facilitar la recuperación.
7. enmascarar la presencia ilícita de anfetamina (simple curiosidad).

Revisando la literatura podemos comprobar que hay resultados variados en los que predominan los resultados positivos. Esto no es poco sino todo lo contrario ya que es muchísimo más de lo que nos pueden ofrecer la mayoría de productos ergogénicos que se venden a un alto precio en el mercado.

¿Cómo tomarlo?
La dosis aproximada es de 300mg/kg de peso de bicarbonato ingeridos antes de la prueba, en una solución de 0,5 litros de agua, más otros 0,5 litros sin dicha solución tomados antes de empezar libremente de 1 hora a dos antes de la misma.
Posibles efectos secundarios.
En la literatura también encontramos problemas a su ingesta. El desequilibrio en la concentración de iones puede provocar malestar gastrointestinal, diarrea, espasmos e inflamaciones abdominales. Esto ocurre debido a la necesaria alta cantidad de producto que se debe tomar. En una amplia revisión de estudios, la toma más aceptada y contrastada es de 300mg / kg de peso corporal o incluso superiores. Lo que provoca desajustes que se pueden paliar tomando abundante agua en la toma y después de la misma de tal manera que se mantiene una solución isotónica en el intersticio. Mi pregunta es si esa normalización isotónica puede afectar al resto del estudio anulando ese posible efecto ergogénico. Por todo ello se recomienda el uso de citrato sódico, anteriormente mencionado, ya que no tiene problemas gastrointestinales y produce los mismos efectos que con el bicarbonato sódico (Willmore y Costill 1999). Si eres una persona con lentas digestiones, alcalinizar tu estómago puede enlentecer aún más la digestión. Sea como sea, nunca lo pruebes en una competición. Debes valorar si lo asimilas y si te sienta bien.

Anuncios

2 comentarios

  1. Interesante artículo. Desconocía que el bicarbonato de toda la vida, podía tener, teóricamente, beneficios tan positivos. Lo probaré en algún momento. Ya te contaré. Gracias por el aporte 😉

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s